La triste realidad que percibimos a diario: la desigualdad social en México es enorme, y crece cada vez más, a pesar de que el artículo primero de la Constitución garantiza la no discriminación hacia todas las personas. El hecho es que en nuestra sociedad, las autoridades, los agentes que representan a los gobiernos, los impartidores de justicia, o los médicos y maestros, así como la mayoría de la gente discrimina a otros todos los días del modo más natural y desenfadado. La discriminación se refuerza y se complementa con la desigualdad económica, pero repercute finalmente en la desigualdad de trato social a los grupos vulnerables y, por ende, en la restricción o violación de sus derechos y en la negación de oportunidades de desarrollo.
El estudio muestra que nuestra sociedad es profundamente discriminatoria por razones históricas y culturales, cierto; pero que el sistema político y las tradiciones de la mayoría social siguen marginando y, en ocasiones, excluyendo con una violencia sistemática, a veces sutil, a veces brutal, pero continua, a diversas minorías. Los once grupos sociales víctimas de discriminación identificados en el estudio son: mujeres, ancianos, jóvenes, niño(a)s, indígenas, homosexuales y miembros de la comunidad LGBTTI, enfermos y discapacitados, ancianos, extranjeros migrantes, creyentes no católicos. El estudio advierte que incluso hace falta documentar la discriminación que sufren los afrodescendientes en nuestro país, así como analizar las formas discriminatorias en ámbitos como el transporte público y la alimentación.
La discriminación en México se extiende a tantos ámbitos como ha sido posible. Comienza desde el lenguaje: los chistes y burlas, pasa por las instituciones de educación, de salud, por la procuración de justicia (en donde se refuerza), y abarca también el ámbito laboral, la libertad de expresión y el acceso a los medios de comunicación, la simple apariencia y la vestimenta en la calle, la alimentación y, desde luego, toda la serie de costumbres y ritualizaciones sociales que se refuerzan en los espacios públicos, como los medios masivos de comunicación.
Muy interesante información :D
ResponderEliminarMe fue de gran ayuda :)